miércoles, 17 de agosto de 2016

Personalidad


Concepto



La personalidad es el conjunto de características físicas, genéticas y sociales que reúne un 

individuo, y que lo hacen diferente y único respecto del resto de los individuos. 

En tanto, la interrelación y la comunión de todas estas características, generalmente 

estables, serán las que determinarán la conducta y el comportamiento de una persona y 

porque no también, de acuerdo a la estabilidad de las mismas, predecir la respuesta que 

puede dar un individuo al cual conocemos ante determinada circunstancia o estímulo. 


                                                 




Historia

El concepto de «personalidad» proviene del término «persona», denominación que se utilizaba en el latín clásico para la máscara que portaban los actores de teatro en la antigüedad. Sin embargo, ya en ese entonces se hablaba en un sentido amplio y figurado de «personas» para referirse a los roles, es decir a «como quién» o «representando a quién» actuaba un determinado actor teatral tras su máscara.1 El concepto paulatinamente se transfirió a otras esferas de la sociedad, más allá del teatro, pero en la Roma antigua, «personas» eran solamente los ciudadanos, jurídicamente provistos de derechos (en contraste con los esclavos que no eran considerados personas, puesto que no podían decidir sobre su propio actuar, ni menos aún deliberar sobre el de los demás). El concepto estaba inicialmente muy restringido a aquellos ciudadanos poderosos, que gozaban de honra, prestigio y, en respeto a su dignidad, eran los únicos poseedores de derechos ciudadanos. 
En los filósofos escolásticos, la palabra personalidad ("personalitas") se utilizaba para designar aquella perfección poseyendo la cual un determinado individuo es persona. En el transcurso de los siglos, el concepto de persona se fue transformando gradualmente en uno más general hasta llegar utilizarse en el sentido coloquial actual, es decir, prácticamente como sinónimo de ser humano. En el contexto de este desarrollo conceptual, la aparición del adjetivo personal facilitó el desarrollo del sustantivo personalidad, utilizado para designar la totalidad de características personales que interactúan dinámicamente entre sí para producir aquél estilo relativamente estable de desenvolverse individual y socialmente que un individuo posee. 


Rasgos de la personalidad.

No son más que las disposiciones persistentes e internas que hacen que el individuo piense, sienta y actué, de manera característica.

Teoría de los rasgos.

Los teóricos de los rasgos rechazan la idea sobre la existencia de unos cuantos tipos muy 
definidos de personalidad. Señalan que la gente difiere en varias características o rasgos, 
tales como, dependencia, ansiedad, agresividad y sociabilidad. Todos poseemos estos 
rasgos pero unos en mayor o menor grado que otros.
Desde luego es imposible observar los rasgos directamente, no podemos ver la sociabilidad 
del mismo modo que vemos el cabello largo de una persona, pero si esa persona asiste 
constantemente a fiestas y a diferentes actividades, podemos concluir con que esa persona 
posee el rasgo de la sociabilidad.
Los rasgos pueden calificarse en cardinales, centrales y secundarios.

Rasgos cardinales:
Son relativamente poco frecuentes, son tan generales que influyen en todos los actos de una persona. Un ejemplo de ello podría ser una persona tan egoísta que prácticamente todos sus gestos lo revelan.

Rasgos Centrales:
Son más comunes, y aunque no siempre, a menudo son observables en el comportamiento. Ejemplo, una persona agresiva tal ves no manifieste este rasgo en todas las situaciones.

Rasgos secundarios:
Son atributos que no constituyen una parte vital de la persona pero que intervienen en ciertas situaciones. Un ejemplo de ello puede ser, una persona sumisa que se moleste y pierda los estribos.


                                                             





Teorías de la personalidad y su consistencia.




Todas las teorías de la personalidad, en general, manifiestan que el comportamiento, es congruente a través del tiempo y de las situaciones. Según esta perspectiva, una persona agresiva tiende a ser agresiva en una amplia gama de situaciones y continuara siendo agresiva de un día a otro, o de un año a otro. Este comportamiento constantemente agresivo es una prueba de la existencia de un rasgo de la personalidad subyacente de agresividad, o de una tendencia hacia ella.

No obstante algunos teóricos, se preguntan si en realidad el ser humano mantiene una conducta persistente y consiente.

¿Interviene la herencia en la adquisición de la personalidad?

Un acervo cada ves mayor de investigaciones indica que si. Los estudios comparativos de gemelos idénticos, que comparten el mismo Material genético, indican que se parecen mucho más que los gemelos fraternos en características de la personalidad como emotividad, sociabilidad, e impulsividad. Por consiguiente se determina científicamente que la herencia influye genéticamente en la adquisición de una personalidad determinada.







                                    












Los tipos de personalidad


A partir de las funciones psicológicas básicas y de los dos tipos de carácter fundamentales, Jung señala que se derivan ocho tipos de personalidad bien diferenciadas. Todas las personas pertenecerían a uno u otro tipo. Estos son:

Reflexivo extravertido

La personalidad reflexiva extravertida corresponde a los individuos cerebrales y objetivos, que actúan casi exclusivamente con base en la razón. Solo toman por cierto aquello que se afirme con suficientes evidencias. Son poco sensibles y pueden llegar incluso a ser tiránicos y manipuladores con los demás. 
                                                         

Reflexivo introvertido

El reflexivo introvertido es una persona con gran actividad intelectual, que, sin embargo, tiene dificultades para relacionarse con los demás. Suele ser obstinado y muy tenaz para lograr sus objetivos. A veces se le ve como un desadaptado, inofensivo y a la vez interesante. 
                                           

Sentimental extravertido

Las personas con gran habilidad para entender a otros y para establecer relaciones sociales son los sentimentales extravertidos. Sin embargo, les cuesta trabajo apartarse del rebaño y sufren cuando son ignorados por su entorno. Son muy diestros con la comunicación.          
                                                   

Sentimental introvertido

La personalidad sentimental introvertida corresponde a las personas solitarias y con gran dificultad para establecer relaciones con los demás. Puede ser huraño y melancólico. Hace todo lo posible por pasar desapercibido y le gusta permanecer en silencio. Sin embargo, es muy sensible a las necesidades de los otros. 
                                                 



Perceptivo extravertido

Los individuos perceptivos extravertidos tienen una especial debilidad por los objetos, a los que llega a atribuir cualidades mágicas incluso, aunque lo haga de manera inconsciente. No le apasionan las ideas, sino la manera como toman forma en cuerpos concretos. Busca el placer por encima de todo. 
                                                         

Perceptivo introvertido

Es un tipo de personalidad muy propio de músicos y artistas. Las personas perceptivas introvertidas ponen especial énfasis en las experiencias sensoriales: le dan gran valor al color, a la forma, a la textura… Lo suyo es el mundo de la forma, como fuente de las experiencias interiores. 
                                                   

Intuitivo extravertido

Corresponde al típico aventurero. Las personas intuitivas extravertidas son muy activas e inquietas. Necesitan muchos estímulos de todo tipo. Son tenaces para lograr sus objetivos, y una vez los consiguen pasan al siguiente olvidando el anterior. No les importa mucho el bienestar de quienes les rodean. 
                                                      

Intuitivo introvertido

Son extremadamente sensibles a los estímulos más sutiles. La personalidad intuitiva introvertida corresponde al tipo de personas que casi “adivinan” lo que otros piensan, sienten o se disponen a hacer. Son imaginativos, soñadores e idealistas. Les cuesta trabajo “poner los pies sobre la tierra”.